Todas somos devis.

Al formar este círculo generamos una conexión que revela y potencia nuestra esencia. ¡Bienvenidas!

martes, 21 de mayo de 2013

Shiva


Shiva o Shivá (शिवः Śivá, ‘auspicioso’) es uno de los dioses de la Tri-murti (‘tres-formas’, la Trinidad hinduista), en la que representa el papel de dios destructor junto con Brahmá (dios creador) y a Visnú (dios preservador). Shiva es la deidad que trasmuta, destruye, para re crear.


El escritor Adi Śankara interpreta el nombre de Shivá como ‘puro’ o ‘aquel que purifica a todos mediante la mención de su nombre’. Esto es, Shivá quien no es afectado por los tres gunas (características) de prakriti (materia): sattvá (bondad), rayas (pasión) y tamas (oscuridad). 

Adicionalmente, Shivá también significa ‘favorable’. Frecuentemente se representa como el esposo de Uma o Párvati. En el proceso de manifestación, Shivá es la conciencia primitiva y crea a los otros miembros de la trilogía. Es simbolizado por la sabiduría de la serpiente. Tiene muchos otros nombres, por ejemplo, Shankará (‘causante de prosperidad’) y Mahadeva (‘gran dios’).







Se dice que la diosa Kali, nació cuando Shivá miró dentro de sí mismo. Ella es considerada como su reflejo, la divina Shakti o energía primordial creativa mientras que él es el Señor Supremo carente de forma, tiempo y espacio.








Como Natarásh (‘rey del baile’), Shivá simboliza el baile del universo, con todos sus cuerpos celestiales y leyes naturales complementándose y balanceando el uno al otro.

Invocamos su nombre al meditar como flecha que nos direcciona a lo profundo de nuestro ser. Su mantra brinda protección y trasmutación.

martes, 7 de mayo de 2013

Reconociendo el poder del Darshan

Poco se sabe del poder de dárshana  en la cultura occidental. Dárshana (más conocido como darshan) es una palabra Sánscrita que significa “visión, vista o percepción.” Cuando una persona visita un templo por lo general no dice “voy a rendir culto”; dice, en cambio, “voy al darśan”, va a “ver” la imagen de la deidad presente en el altar del templo. El peregrino va a ver a la deidad y ser visto por ella. Es a través de la vista que uno obtiene las bendiciones de la deidad. El contacto entre devoto y deidad se produce mediante este intercambio de miradas. Los ojos son la puerta del alma .El darshan es un proceso misterioso que nos conecta con nuestro Ser Interior.  Es honrar para honrarnos y  abrirnos al darshan interior.
Reconocer, para reconocernos y empaparnos de las cualidades de dicha deidad. El ser humano está de pie y el ego nos rigidiza. Postrarnos es una señal de respeto y humildad hacia lo Divino que simboliza la deidad y también un ritual psicomágico para rendirnos con humildad a nuestra sabiduría interior.

Al postrarnos nuestra cabeza toca la tierra y nuestro corazón se eleva por encima de ella… Es un gesto de comunión con nuestro Corazón Espiritual para abrirnos a las bendiciones espirituales.

Nāmāsāteā En sánscrito, significa literalmente “me inclino ante ti”, “lo divino en mí, saluda lo divino en ti”
El inclinar la cabeza es una forma de ofrecer la amistad con amor y humildad.Este saludo nos recuerda, de una manera física y explicita, que podemos ver la chispa de divina en todas partes y en cada uno de los seres con los que nos conectamos.

Para recibir el darshan de una deidad miles de personas emprenden largas peregrinaciones. Es para recibir el darshan de nuestra Verdad Interior que transitamos el camino de la meditación.



Honramos la LEALTAD en el día de cumpleaños de Hanuman - Abril 25, 2013.


La festividad del Hanuman Jayanti se celebra en la luna llena (poornima) del mes lunar hindú Chaitra,  lo que equivale a marzo-abril en el calendario occidental, para conmemorar el nacimiento de Hanuman, el dios mono, el cual es ampliamente venerado en toda la India.

Hanuman es considerado el súper héroe del Panteón Hindú ya que él es símbolo de fuerza, energía, sabiduría y sobre todo la LEALTAD. Se dice que es capaz de volar, adoptar la forma que quiera, arrancar rocas y mover montañas. Es adorado tradicionalmente por su habilidad para conquistar los demonios.

Hanuman es el perfecto arquetipo de la lealtad a uno mismo, el amor incondicional  y la fe que mueve montañas.